El manejo de los recursos en una pareja es quizá el punto más
conflictivo de las relaciones y eso se agudiza cuando ambos
trabajan. Según el sicólogo John Gottman, las disputas por dinero
son porque simbolizan necesidades emocionales como seguridad y
poder, y la pareja debe discutir abiertamente sobre este tema.
Para evitar este tipo de conflictos, la pareja se debe hacer tres
preguntas: ¿cómo ganamos el dinero?, ¿cómo lo gastamos? y ¿cuánto
ahorramos?
Según la sicóloga y asesora financiera Victoria Felton-Collins,
una solución para este tipo de problemas es dividirlo en tres
grandes rubros: mi dinero, tu dinero, nuestro dinero.
El sistema consiste en manejar tres cuentas bancarias, tres
cuentas de ahorro, tres tarjetas de crédito.
Una cuenta conjunta sirve para pagar los gastos comunes, mientras
que las individuales ayudan a atender las necesidades de cada uno.
Con esto, lo que se permite es que cada uno sea independiente e
interdependiente.
Por ejemplo, si una pareja tiene que vestir de manera intachable
para acudir a la oficina, los gastos por ropa serán mayores que si
la pareja trabaja en una empresa agrícola.
La combinación de una buena administración, comunicación y
entendimiento pueden lograr una sana convivencia en pareja y
ayudar a realizar cosas con mayor plenitud.
Las empresas son exitosas sólo si cuentan con una buena
administración. Si bien en una pareja hay otros factores que
ayudan al sano desarrollo de la misma, las finanzas personales son
un elemento crucial para la relación.
El tema del dinero
Isabel Corpas de Posadas, escritora de Planeación estratégica para
parejas, explicó que los recursos que tiene una empresa se pueden
clasificar en humanos, financieros, físicos y tecnológicos.
El producto son los bienes, servicios y ganancias que produce la
compañía.
Los recursos de la pareja, en cambio, son sus capacidades
personales, su entusiasmo, amor, generosidad y los ingresos que
tiene para atender todos los gastos.
Pero a diferencia de la empresa, el matrimonio debe tratar de
generar bienestar emocional, físico y económico, algo a veces
intangible pero indispensable para tener éxito en la relación.
Según Corpas, un negocio establece relaciones comerciales y
financieras, y en cierta forma los matrimonios también hacen lo
mismo, ya que éste tiene una interrelación con otros sistemas,
como él ético, laboral, educativo, recreativo.
Para lograr empatar con esos sistemas y tener éxito, es
indispensable medir, revisar y corregir los recursos financieros,
físicos, tecnológicos, contables y comerciales con los que se
cuenta y que le van a servir para convivir en armonía.
La administración y planeación estratégica le permite a la pareja
definir a dónde quiere ir, así como los pasos que debe llevar a
cabo para alcanzar el objetivo.
Para lograrlo puede llevar a cabo un control de gestión o balance
score card.
Este programa consiste en que la pareja debe tomar en cuenta
cuáles son sus clientes internos y externos, cuáles son sus
resultados y rentabilidad al vivir juntos, verificar sus procesos
internos en cuánto a cómo y qué hacen juntos, a fin de hacer un
análisis para el sostenimiento de la "empresa" o familia.
Los clientes internos son la pareja y los hijos, mientras que los
externos son la familia de ambos, los proveedores de productos y
servicios, etcétera. En cada parte debe considerar cómo van a
relacionarse con ellos, qué esperan de ellos y qué les van a dar a
cambio.
Los resultados y rentabilidad de vivir juntos tienen que ver con
lo que están obteniendo de la relación, y para ello también deben
hacer un monitoreo tanto económico como emocional de la situación.
En cuanto a la verificación de los procesos internos y externos,
Corpas pidió a la pareja crear un comité financiero, el cual se
debe reunir periódicamente para verificar el correcto manejo de
las finanzas personales, ejecutar el gasto, lograr acuerdos y
modificaciones, y evaluar todo el proceso.
Las reuniones del comité deben ser pactadas en horarios donde la
pareja esté más tranquila y así evitar discusiones fuera de lugar
o agenda.
Una vez que entra en sesión el comité financiero, el siguiente
paso es planear los ingresos y programar los egresos, con base en
un presupuesto mensual o anual.
Según María Cecilia Meade de Lozano, directora de educación
continua de la Escuela de Administración de Instituciones de la
Universidad Panamericana, todos los gastos deben entrar en alguna
parte del presupuesto y no quedar volando, así como tener bien
claro en qué se va a gastar y cuánto.
Meade externó que la reunión de la pareja debe ser en horarios
tranquilos y no debe llevar más allá de algunos minutos para que
no genere más tensión de la normal.
Una vez que ya se tiene bien definido dónde se va a gastar, la
siguiente parte es ejecutar el gasto, es decir ponerle fecha y
número a cada rubro y gasto que se va a hacer en la semana o mes.
La siguiente etapa es la evaluación. La primera parte consiste en
hacer un balance para ver si lo que planeamos gastar concuerda con
la realidad y a partir de ahí localizar en qué gastamos más, cómo
podemos ahorrar y en qué gastamos menos de lo presupuestado y cómo
podemos ahorrarlo o destinarlo a otros rubros.
Esto se hace mediante la negociación y el análisis de los "estados
financieros" y no de los "estados de ánimo", para evitar que las
emociones nos ganen ante un saldo a favor o en contra en cualquier
rubro, afirmó Corpas.
Algo de la administración que se puede adaptar a finanzas
personales de la pareja son algunas enseñanzas de Peter Drucker,
gurú del management.
Según este autor, para lograr el éxito, la gente debe saber
utilizar bien su tiempo, concentrarse en lograr los resultados que
se esperan de ellos, trabajar a partir de sus fortalezas en lugar
de concentrarse en remediar males -aunque no dejarlos de lado-,
priorizar aquellas áreas en las cuales su ejecución es superior y
tomar buenas decisiones.
A la hora de enfocarlo a la pareja es evidente que, aunque ésta
trabaje, alguno de los dos tendrá mayores fortalezas en algunas
áreas que en otras y por ende se deben enfocar en ellas.
Por ejemplo, quizá el hombre tiene gusto por los números y
entonces las tareas de balances le quedarán mejor y quizá la mujer
se le facilite más realizar los pagos por servicios, con lo cual
se tomarán las ventajas de cada uno para complementarse.
Respecto de saber administrar el tiempo, los expertos señalan que
cada día debe decidir qué actividades son más urgentes e
importantes y con base en ello realizarlas.
"Debemos saber jerarquizar para no perderse y cumplir con todos
los objetivos a realizar en el día", expone Isabel Corpas.
Además, hay el establecer prioridades es fundamental para una
buena administración del tiempo.
En cuanto a lo que se espera de la otra parte, es importante que
la pareja realmente cumpla con lo pactado, pues así se evitarán
problemas de toda índole.
Sobre la toma de decisiones, en cuanto a consumo es importante
comparar precios y distintos servicios para obtener el que mejor
se adapta a nuestro presupuesto y necesidades, con lo cual los
recursos serán utilizados de mejor forma.
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| Tus Comentarios |
Nombre:
maria healy
Yo creo que es verdad que uno de los dos siempre gasta mas que el
otro, y en mi matrimonio yo soy la tacana, me enoja que se mal gaste
el dinero en cosas inecesarias. Gracias por dar esta informacion que
es tan importante sobre todo en estos momentos que todos necesitamos
economizar |
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