No es de extrañar entonces que existan muchas interpretaciones
sobre sus beneficios, y que cada persona le asigne una
interpretación diferente. Sin embargo, existe una certeza
compartida por todas las personas que lo practican: quienes hacen
yoga, tengan la edad que tengan, pueden hallar mediante este
ejercicio un mayor bienestar, desarrollar mayor flexibilidad en su
cuerpo, mejorarlo estéticamente, y sentirse más lucidos y
despiertos.
El yoga se ha popularizado mucho en los últimos años dentro del
mundo occidental, pero esta tradicional práctica del este de la
india comenzó hace más de 2.000 años, como una forma de hallar el
propio alma. La filosofía existente detrás de este ejercicio,
intenta crear los principios para armonizar el cuerpo con la mente
y espíritu, a través de las asanas. El yoga se basa también en
principios éticos, y una disciplina personal, elementos básicos de
todas las culturas civilizadas.
La práctica diaria del yoga, puede conducir a una vida más larga y
sana. Y quienes crean que esto no tiene fundamentos científicos,
deben saber que el ejercicio del yoga se funda firmemente en la
circulación energética de los cuerpos: las asanas, fueron
desarrolladas para estimular el flujo del prana, la energía que da
la fuerza de la vida. El Prana, se activa por determinadas
posturas corporales que estimulan principalmente a las glándulas
de endocrina. De esta forma, comienza a correr por nuestros
organismos un armonioso flujo de energía, que los mantiene fuertes
y sanos, y ayudan a los enfermos a desarrollar su cura.
Los expertos en yoga, señalan que uno de los fundamentos de esta
practica es mejorar la respiración, a medida que se realizan los
asanas. Si una persona sufre algún malestar mientras lleva a cabo
una determinada postura, puede relevar ese problema concentrando
su mente en el área de la tensión, respirando profundamente, y
enviando energía hacia ese punto. De esta forma, se pueden aliviar
todas las dolencias que se experimenten en las complejas posturas
del yoga.
Por supuesto que todo esto lleva mucho tiempo y práctica, y el
progreso hacia una flexibilidad total debe ser realizado
gradualmente, sin forzar al cuerpo y llevándolo suavemente hacia
las posturas deseadas. La regulación de la respiración, ayuda a
tranquilizar la mente y obtener una mayor concentración para
realizar las posturas, además de optimizar las curas. Los
profesores del yoga siempre recuerdan a sus estudiantes, que
realizar las posturas sin su correspondiente respiración y
concentración, es como no practicar el yoga.
Los asanas influyen en todos los aspectos de la vida de una
persona. Las posturas y sus efectos, pueden ayudarle a levantarse
mejor en la mañana, disminuir la tensión del mediodía, y relajar
el sueño durante la noche. Estos beneficios son fundamentales para
los hombres de mediana edad, que suelen pasar sus días repletos de
actividades, obligaciones, y compromisos. Es por ello que una gran
cantidad de occidentales, han comenzado a reemplazar el tiempo que
le dedicaban a su deporte favorito, para utilizarlo en la practica
del yoga, conscientes de los mayores beneficios que esta práctica
representa. Las sensaciones asociadas al yoga, como la paz mental,
la relajación, la energía, y la facilidad de movimiento corporal,
acompañan a quines lo practican durante todo el tiempo de sus
vidas.
Es muy fácil reconocer a los Yoghis: son aquellas personas que no
se ponen nerviosas por los atascos del tráfico, son menos
impacientes buscando un lugar para estacionar, y no se irritan
cuando en la oficina alguien les habla mal, sino que lo tratan con
indiferencia. No les importa esperar a que el mozo les sirva el
almuerzo, o se ven alegres en la cola de supermercado. De hecho,
toman esas situaciones como una oportunidad para poner en práctica
los principios básicos del yoga, como la concentración, la
respiración profunda, o la alineación de la espina dorsal.
Además, los Yogis realizan otros deportes con menor esfuerzo y
mayor agilidad. El conocimiento de las técnicas de respiración y
de movimiento de los cuerpos, los previenen de los problemas que
ocurren a menudo en los deportes más populares y 'activos', como
el tenis, el fútbol, o el esquí. Y si llegará a sucederles alguna
lesión, el daño puede ser menos severo y la recuperación más
rápida, ya que el yoga acondiciona el cuerpo entero. El yogi sabe
escuchar a su cuerpo, y no forzarlo en las situaciones que
pudieran ser dañosas para él.
Además, aumenta la fortaleza del cuerpo, y retrasa el
envejecimiento. Los músculos aumentan su tonicidad, y proporcionan
una mayor flexibilidad y mejor aspecto estético. Todos estos
beneficios, ayudan a armarse de confianza y valor para enfrentar
los desafíos más difíciles, como realizar exploraciones, subir
montañas o ir de excursión, actividades que sin lugar a dudas
repercuten muy saludablemente en nuestro interior.
Una persona que practica yoga, también es fácilmente identificada
por su postura corporal. Suelen estar relajados, con los hombros
erguidos y el pecho abierto, dando una sensación de abrir su
corazón al mundo que los rodea. El yoga mantiene también la
flexibilidad y fortaleza de sus huesos, previniendo la
osteoporosis. Su práctica, mejora la digestión, la respiración, la
concentración, y todo el sistema cardiovascular. Un yogi raramente
se enferma, y si los hace, las complicaciones son generalmente
menos severas, y su recuperación más rápida.
Todas estas ventajas se combinan para mejorar perceptiblemente la
calidad de vida de los hombres que sufren estrés depresión, o
tensiones diversas. El yoga es una excelente forma de mantener los
beneficios de la juventud, al tiempo que se goza de una nueva
forma de ver la vida, donde se combinan con total armonía el
cuerpo, la mente y el espíritu.
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